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domingo, 30 de abril de 2023

¡Celebrar la vida rodeados de vida! Visita al Wellfield Botanic Gardens

De Martha Patricia Albarrán Hernández 

Los seres humanos pertenecemos al reino de los animales; aun cuando nos hemos apartado en apariencia de otros seres vivos y hemos configurado en nuestra mente la falsa concepción de que somos la especie dominante, de modo instintivo regresamos constantemente a nuestros orígenes y buscamos interactuar con las plantas y los animales. En este sentido, los jardines botánicos son un maravilloso pretexto para celebrar la vida rodeados de vida, para inspirarnos, educarnos y reencontrarnos con nosotros mismos. 

Les quiero compartir mis experiencias al visitar uno de ellos, el Willfield Botanic Gardens que se ubica en el condado de Elkhart, Indiana, Estados Unidos. He tenido la oportunidad de visitarlo en tres ocasiones, las más recientes fueron en el verano y el invierno de 2022. Puedo decir que es uno de mis sitios favoritos de esa ciudad; debido a su ubicación geográfica, el jardín ofrece experiencias diferentes si se visita en invierno o en verano (Figura 1).


Figura 1. Entrada principal al Jardín Botánico Wellfield (Tomado de la página oficial).

Es importante recordar que históricamente, los jardines botánicos se enfocaban en especies con interés económico. Esta visión se ha enriquecido y hoy en día son espacios destinados primordialmente a la conservación, es decir, al estudio sistemático de las especies vegetales y sus ecosistemas (Martin Amaya et al., 2021).  Además de la conservación, los jardines botánicos han adquirido una gran importancia como espacios que tranquilidad y esparcimiento para los habitantes de las ciudades (Figura 2). Estas islas de serenidad intentan reconciliar a la humanidad con la naturaleza y sostener al espíritu humano por medio de la exposición de las plantas en todo su esplendor y hermosura. Aunado a lo anterior, proporcionan directrices para la investigación y la educación. Se ha informado que a nivel mundial reciben alrededor de 250 millones de visitantes al año y se cultivan en ellos alrededor de 115 000 especies (Vovides et al. 2013). 

Figura 2. Vista de uno de los lagos interiores del Jardín Botánico (Foto de Martha Albarrán).

La primera especie que llamó mi atención fue Anemone sylvestris (Ranunculaceae). La etimología del género refiere a una leyenda antigua que dice que la flor solo se abre cuando sopla el viento. Es nativa de Europa y conocida comúnmente como campanilla de nieve (Figura 3). Los extractos de esta planta contienen muchas sustancias biológicamente activas, entre ellas algunos compuestos fenólicos y antioxidantes, que tienen beneficios médicos y farmacéuticos (Šedivá et al., 2017). Es aquí, donde los jardines botánicos juegan un papel importante en la conservación ex situ de germoplasma vegetal y en estudios comparativos, ya que la especie tienen parientes silvestres en el norte de América. 

Figura 3. Anemone sylvestris (Foto de Martha Albarrán).

Otra especie que llamó mi atención fue Oenothera fruticosa (Onagraceae). Comúnmente llamada gotas de sol, es nativa de los Estados Unidos y tienen una amplia distribución en el país (Figura 4). Sigue siendo consumida como quelite por diversas tribus nativas como los Cherokee. Se ha reportado que tiene actividad biológica como antitumoral y antibacteriana (Yoshida et al. 2010).

Figura 4. Oenothera fruticosa (Foto de Martha Albarrán).

En los diferentes senderos del jardín, hay bancas que nos invitan a sentarnos unos minutos a descansar, contemplar y reflexionar sobre la vida. También podemos encontrar losetas y lámparas que sirven para agradecer y resaltar un evento o mostrar aprecio por un ser querido que ha muerto (Figura 6). No he notado estos elementos en otros jardines botánicos de México, pero me pareció muy significativo y considero que esta visión y uso se podría incluir en los de nuestro país. Sería una forma de incrementar los fondos económicos de estos espacios de gran importancia y permitiría que su visita sea más significativa desde el punto de vista social. Sería oportuno tener en cuenta los aspectos legales para verificar si esto es posible.
 
Figura 6. Losetas conmemorativas (Foto de Martha Albarrán)

Los jardines botánicos son sitios con un enorme valor ecológico, económico y cultural por los servicios que nos brindan. Pero sobre todo constituyen sitios de esparcimiento, recreación y aprendizaje (Figura 7). Además, juegan un papel relevante en la educación, conservación e investigación de la biodiversidad por la riqueza de especies que albergan (Cepeda-Cornejo y Cuautle-García, 2021).
 
Figura 7. Sitios de recreación, esparcimiento y cultura (Foto de Martha Albarrán)

Definitivamente el Jardín Botánico Willfield es un sitio a visitar. El costo de admisión es de $10 dólares para adultos y $5 para niños de 3 a 12 años. Algunos días la entrada también es gratuita para los residentes de esta ciudad.


Referencias

Cepeda-Cornejo, V. y Cuautle-García, L. (2021). Los jardines botánicos reservorios de diversidad biológica. Revista CIBIOS-BUAP 1: 26-34. 

Martin Amaya, A. E., Galvis Rueda, M. y Hernández Barbosa, R. (2021). Los jardines botánicos: más que bibliotecas de plantas. PAPELES 2: 77 - 90.

Šedivá, J., Zahumenická, P. y Fernández Cusimamani, E. (2017). An efficient in vitro propagation protocol for snowdrop anemone (Anemone sylvestris L.). Horticultural Science 44: 186-194.

Vovides, A. P., Iglesias, C., Luna, V. y Balcázar, T. (2013). Los jardines botánicos y la crisis de la biodiversidad. Botanical Sciences 91: 239-250.

Yoshida, T., Amakura, Y. y Yoshimura, M. (2010). Características estructurales y propiedades biológicas de los elagitaninos en algunas familias de plantas del orden Myrtales. Revista Internacional de Ciencias Moleculares 11: 79–106.
 

lunes, 16 de octubre de 2017

Las cícadas y la Colección Nacional del Jardín Botánico Clavijero

Contribución de Carlos Arzaba


Entre cafetales y lo poco que queda del bosque de niebla, a medio camino de Xalapa a Coatepec, Veracruz, se encuentra el Jardín Botánico Francisco Javier Clavijero del Instituto de Ecología A.C. Este jardín es un lugar realmente bello para caminar y aprender sobre las especies más notorias de la flora de Veracruz y de algunas partes de México, así como también algunas especies notables del resto del mundo.

Además de las colecciones formales del Jardín, podemos encontrar tres Colecciones Nacionales: la de bambúes, la de las patas de elefante (Beaucarnea) y la Colección Nacional de Cícadas. Pero ¿qué es una colección nacional? Es una colección de plantas vivas de algún grupo botánico específico que representan al menos el 75% de las especies presentes en nuestro país. Estas colecciones son avaladas por la Asociación Mexicana de Jardines Botánicos A.C. y por la Red Internacional de Jardines Botánicos.

El Jardín Clavijero en una típica mañana de niebla en Xalapa, Ver.

La Colección Nacional de Cícadas se fundó a finales de los años 70´s, en un principio como consecuencia de las investigaciones para el fascículo 26 de la Flora de Veracruz de la familia Zamiaceae publicado por A. Vovides, J.D. Rees y M. Vázquez-Torres en 1983. En esta colección se pueden encontrar especies de los tres géneros de cícadas que existen en México: Zamia (del griego azaniae: cono de pino); Ceratozamia (gr. ceratos: cuerno; una Zamia con cuernos) y Dioon (gr. Di: dos y oon: huevo), además de especies de otras partes del mundo.

Entre los andadores de grava roja se puede aprender los nombres científicos y comunes de las especies que integran la colección, dónde crecen y algunos datos de interés. Además da tranquilidad y placer el recorrer el resto del Jardín y sus demás colecciones formales.

La Colección Nacional de Cícadas
Las cícadas

En sentido estricto, las cícadas pertenecen a la familia botánica Cycadaceae con un solo género: Cycas el cual se restringe a Asia, África y Oceanía. Sin embargo de manera general se llama cícada cualquier especie perteneciente a las familias Cycadaceae, Zamiaceae y Stangeriaceae. Éstas pertenecen a un grupo de plantas llamadas Gimnospermas, que significa “semilla desnuda”, al cual pertenecen además los pinos, oyameles (Abies), las gigantes sequoias del norte de California, el mítico Ginkgo biloba de China y la extraña Welwitschia mirabilis del desierto de Namibia en África.

Parte de la Colección de Cícadas
Este tipo de plantas son consideradas “fósiles vivientes” porque existen desde hace 250 millones de años, la misma antigüedad que muchos fósiles de dinosaurios. Las cícadas no tienen nada que ver con las palmas (familia Arecaceae) aunque en su forma se parezcan mucho, ni tienen flores como la mayoría de las plantas comunes. En su lugar tienen conos, o más propiamente estróbilos, como los pinos. Estas plantas son dioicas, lo que significa que existen plantas machos y plantas hembras, generalmente las primeras tienen conos pequeños creciendo a los lados, mientras que las segundas tienen conos grandes y comúnmente crecen hacia la parte superior de la planta.

Encephalartos natalensis (almohada de pan)
Conservar y estudiar estas curiosas plantas es de suma importancia. México es el segundo país con mayor número de cícadas (42), siendo Australia el primero con 55 y Sudáfrica el tercero con 32. Muchas de estas especies son muy valoradas como plantas ornamentales. Otras más tienen partes comestibles como las semillas del tiotamal (Dioon edule) o la médula de a almohada de pan (Encephalartos natalensis), planta sudafricana con la que se fabrica una harina comestible.

Cono de Ceratozamia mexicana donde se observan claramente
 los cuernos que caracterizan a este género

Frutos llamativos de Zamia loddigesii
Como dato curioso, la cícada Dioon edule es la planta con el crecimiento más lento conocido en México, se ha calculado que crece a un ritmo de 1 mm al año en su hábitat natural, ¿Cuántos años podría tener la planta de la foto  de abajo?

Ejemplar de Dioon edule de gran porte y con varias ramificaciones encontrado
durante un recorrido por la Sierra de Monte de Oro, Ver. En la foto I. Mézquita

Visita el Jardín Botánico Clavijero y la Colección Nacional de Cícadas. Aprende y conoce más de la riqueza natural de México y Veracruz.

Sitios de interés:

Las Colecciones Nacionales del Jardín Botánico Francisco Javier Clavijero

Cícadas - Biodiversidad Mexicana

Para conocer más:

Vargas Silva F., Iglesias, C. & Vovides, A. 2002. La colección nacional de cícadas del Jardín Clavijero y la investigación de aspectos importantes de su biología. CONABIO. Biodiversitas 42:6-11.
Vovides, A. 2000. México: segundo lugar mundial en diversidad de cícadas. Biodiversitas 31:6-10.

miércoles, 6 de abril de 2016

Jardín Botánico de Atlanta: todavía un poco más


Ya les conté de la exposición de figuras fantásticas hechas con plantas, de las orquídeas, de las camelias ...

Ahora todavía les quiero platicar un poco del Jardín Botánico de Atlanta en general.


No está muy grande, pero en verano sí tiene muchos atractivos. Tiene, obviamente, invernaderos. Los de clima tropical húmedo imitan lo que nosotros conocemos en vivo y a todo color, bosques mesófilos y/o perennifolios. Allí están en exhibición la mayoría de las orquídeas de las cuales ya hablé, pero también muchas otras plantas tropicales. Unos ejemplos:


Helechos arborescentes y bromeliáceas

Ficus y palmeras

En EUA el cacao es MUY exótico

Pero, por supuesto también hay jardines del exterior. En el primer plano se observa un habitat reconstruido de una pequeña ciénaga ...

... con sus plantas características, muchas de ellas carnívoras atractivas.

Estas plantas curiosas también son carnívoras del género Heliamphora.

Más carnívoras, del género Nepenthes, pero todavía del invernadero.

Aquí está lo opuesto, flores del desierto.

También hay varios viejos conocidos, como esta Sprekelia.


Esto es la amapola, la útil, Papaver somniferum. Puede tener flores rojas, rosas, moradas o blancas.

Una de mis plantas favoritas del género Aquilegia.

Obviamente, el jardín tenía muchas especies características e interesantes de la región, como este Calycanthus floridus, un género muy primitivo con órganos florales en espiral, como las Magnolias. Son aromáticas.

Varias especies de Azalea también son nativos y comunes en los bosques de los Apalaches.

Otras partes del jardín están dedicadas a plantas útiles. Por ejemplo, esta sección exhibe las rosas que prosperan bien en el clima de la región.



Igualmente, hay exhibiciones de plantas comestibles.

Esto es un manzano de espaldera.

Una cosa que me gustó fue que sus laboratorios, como este de propagación por cultivo de tejidos, estaban visibles para el público. No sé qué tan agradable es esto para los que trabajan allí, pero para el visitante es interesante.


Había arte ...

... como esta ranita simpática.

Claro, también existe infraestructura, como una tienda de regalos o este café.

Luego todavía hay una parte externa, donde uno puede caminar por un camino elevado entre el (casi) dosel de los árboles.

El camino.

Tiene vistas ...

... y sobre todo uno puede admirar los árboles de cerca. El sureste de Estados Unidos es una de las regiones más ricas en especies de árboles de climas templadas.

Algunas conozco, como este Liriodendron, pero la mayoría simplemente tengo que admirar.





miércoles, 16 de marzo de 2016

Orquilocura en Atlanta - 3

Como última contribución sobre el orquidario en el jardín Botánico de Atlanta, les presento algunas orquideas que son raras o curiosas, para decirlo de alguna manera.

Esta orquídea con sus tépalos erectos parece conejo. Bueno. Digo yo.

Esta orquídea florece por las raíces.


Aquí están más de cerca.

¿Ustedes reconocerían a esta como orquídea?

Más formas raras.

Espuelas larguísimas para polillas especializadas.

Tépalos ondulados.

Otra triangular.

¿Orquídea?

El orquidario no solo tenía especies de orquídeas con flores grandes y vistosas. Muchos no saben que también hay las con flores muy pequeñas hasta apenas visibles. Aquí hay una epífita con flores pequeñas.

Claro, las flores pequeñas se pueden juntar en inflorescencias con su propio atractivo.

Parece que sale de la hoja.

Aquí otra similar, la cual podría inspirar pensamientos poco botánicos.

¿Rara, no?

Para finalizar otra que no se reconoce de orquídea fácilmente.