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martes, 27 de diciembre de 2022

¿Por qué los insectos visitan nuestros jardines? ¿Para qué crear un jardín para polinizadores?

En los últimos años en redes sociales y sitios de internet he visto mucha información sobre la creación de refugios para atraer a polinizadores en lugares urbanos. El uso de plaguicidas en la agricultura y la fragmentación de los lugares donde habitan son las causas principales de la disminución en sus poblaciones. Pero también las ciudades han desplazado los lugares naturales y esto afecta la diversidad de organismos que habitaban.  Actualmente se reconoce la necesidad de crear espacios para el beneficio de estas especies.

Abejorro polinizando lantanas o cinco negritos (Lantana camara)

Entonces surgen muchas preguntas como: ¿estos espacios cumplen con esta función?, ¿qué tipo de polinizadores atraen?, ¿qué tipo de plantas se deben sembrar? Los parques dentro de las urbes, sirven para fines recreativos de las personas, pero también son importantes para otros organismos que benefician al ecosistema. Uno de los grupos más importante asociado a estos espacios son los insectos que se distribuyen ampliamente, son diversos y abundantes en lugares con vegetación. 

Los insectos en la naturaleza, pero también en los espacios verdes urbanos, cumplen con varias funciones como la polinización de las plantas, la dispersión de semillas y la descomposición de desechos orgánicos. También son alimento para otras especies como murciélagos, aves, reptiles, anfibios y peces. Son imprescindibles para la abundancia de plantas y animales. 

Abeja en búsqueda de polen de lavandas (Lavandula dentata)

La polinización es indispensable para la producción de flores y frutos de la mayoría de las especies de plantas. Mientras el insecto visita a las flores para alimentarse de polen o néctar, hace contacto directo con las anteras (las partes reproductivas masculinas de la flor) y las partículas de polen se pegan en alguna parte de su cuerpo. Cuando el insecto se va a otra flor, el polen es transferido a la parte femenina llamada estigma, donde se desarrolla el llamado tubo polínico y fertiliza a una célula especializada que luego crece y se divide para formar la semilla. 

Los insectos polinizadores que podemos encontrar en los jardines son abejas, abejorros, avispas, mariposas, escarabajos y moscas. Nosotros podemos contribuir a que encuentren alimento con la siembra de plantas atractivas para insectos, como lantana (Lantana camara), trompetilla (Bouvardia ternifolia), dalia (Dahlia sp.), varias salvias (p.ej. Salvia leucantha, Salvia mexicana), mirasol morado (Cosmos bipinnatus), siempre viva (Sedum dendroideum), lengua de conejo (Echeveria pulvinata) y una gran variedad de especies nativas para proveer de alimento a insectos y otros polinizadores. Las flores que son atractivas para nosotros, los humanos, generalmente también lo son para los insectos.

Mariposa alimentándose de néctar de otra especie de Lantana

Si tienes un espacio pequeño en tu hogar y es de tu interés crear un jardín para polinizadores puedes consultar información de cómo empezar y qué tipo de plantas sembrar en la Guía para la creación de jardines polinizadores, Cómo hacer un jardín para polinizadores, Guía práctica para jardines de polinizadores, Manual de herbáceas silvestres para su uso en paisajismo y Construyendo un jardín para polinizadores. Podrás encontrar más información sobre las plantas más adecuadas para el espacio que vas a asignar para tu jardín de polinizadores. 

Si ya decidiste que vas a sembrar y no sabes dónde conseguirlas puedes consultar viveros especializados en producir este tipo de plantas en Red de Viveros de Biodiversidad y Paraíso Colibrí. Si vives en el Estado de México puedes acercarte a la oficina de Medio Ambiente de tu municipio para recibir más información sobre los programas y proyectos que se tienen para el establecimiento de jardines para polinizadores.

Actualmente, hay diferentes propuestas para enriquecer espacios verdes con especies apropiadas para aumentar la visita de polinizadores y así apoyar a sus poblaciones. Estos proyectos se centran en fomentar la siembra de plantas con flores en jardines privados y públicos. Algunas de estas iniciativas son el Proyecto Ruta Monarca de la Fundación Nacional para la Conservación del Hábitat de la Mariposa Monarca (FUNACOM), el proyecto Poliniza: Red de jardines para polinizadores, REEDUCA y otros proyectos en los que se capacitan a las personas para crear refugios de polinizadores. 

En la Poliniza: Red de jardines para polinizadores, puedes registrar tu jardín, recibir un certificado y estar en contacto con expertos para enterarte de actividades que te permiten aprender más sobre estos insectos, los cuidados y la siembra de plantas apropiadas para atraerlos. Además, en el sitio web Naturalista.mx puedes registrar con fotografías a los polinizadores que observas en tu jardín.

La creación de espacios para polinizadores dentro de las ciudades proveerá de más lugares donde tengan alimento y sitios para vivir. La visita de polinizadores depende de las flores que hay, lo más importante es que tengan varios lugares a corta distancia que los provean de recursos para sobrevivir. Las ciudades con gran cantidad y variedad de jardines para polinizadores pueden convertirse en rutas de alimento y refugio para estas especies. 

Bibliografía 

Arizmendi MC, Del Val E. 2021. Jardines de polinizadores como estrategia de conservación en las ciudades. En: Mercado SN, del Val E, ed. Fondo Editorial Universidad Autónoma de Querétaro, 14-26.

Arrizabalaga NF. 2020. Urban interiority in the anthropocene. Interiority, 3: 83-96. https://doi.org/10.7454/in.v3i1.74 

Fadigas L. 2017. La estructura verde en el proceso de planificación urbana. Ciudades, 12: 33-47. https://doi.org/10.24197/ciudades.12.2009.33-47

Favarin S, Fantinato E, Buffa G. 2022. Pollinator distribution in patches of suitable habitat depends more on patch isolation than on floral abundance. Flora, 296: 1-24. https://doi.org/10.1016/j.flora.2022.152165


Hallmann CP, Sorg M, Jongejans E, Siepel H, Hofland N, Schwan H, Stenmans W, Müller A, Sumser H, Hörren T, Goulson D, de Kroon H. 2017. More than 75 percent decline over 27 years in total flying insect biomass in protected areas. PLoS ONE, 12(10): 1-21. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0185809

Hernández-Villa V, Vibrans H, Uscanga-Mortera E, Aguirre-Jaimes A. 2020. Floral visitors and pollinator dependence are related to floral display size and plant height in native weeds of central Mexico. Flora, 262: 15505.https://doi.org/10.1016/j.flora.2019.151505

Mach BM, Potter DA. 2018. Quantifying bee assemblages and attractiveness of flowering woody landscape plants for urban pollinator conservation. PLoS ONE, 13(12): 1-18. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0208428

Ramírez O, Wallace R. 2016. Insectos polinizadores en ambientes urbanos: perspectivas de su estudio en México. Entomología Mexicana, 3: 183-190.

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Tallamy D, Narango D, Mitchell A. 2020. Do non-native plants contribute to insect declines? Ecological Entomology, 46: 729-742. https://doi.org/10.1111/een.12973

Zaninotto V, Dajoz I. 2022. Keeping up with insect pollinators in Paris. Animals, 12: 1-13.https://doi.org/10.3390/ani12070923

lunes, 20 de mayo de 2019

Que tus malas hierbas te hablen - malezas como indicadoras de pH

De Leopoldo Hurtado Reveles

Tómate un minuto para observar las malezas de tu jardín, de tu huerto o incluso de tus macetas. ¿Qué observas? ¿Ves toritos, o quelite de puerco? Si es así, con seguridad podemos decirte que tu suelo presenta un pH alcalino. ¿Ves xocoyol cuando no solías verlo en años anteriores? Entonces muy probablemente tu tierra se esté acidificando. Averigua cómo sabemos esto y cuál es la utilidad de esta información en esta contribución sobre malezas comunes como indicadoras de pH del suelo.

Cuando pensamos en limitantes para el crecimiento de las plantas inmediatamente pensamos en el clima. Que si en un lugar hace mucho frío no pueden crecer ciertas plantas, que si hace mucho calor las manzanas no se dan.

Hielo en una planta en Quebec, Canadá. Fuente: Wikipedia

Es cierto, el clima es un factor ambiental determinante para la distribución de vegetación en la tierra. Sin embargo, existe un componente ambiental que muchas veces no tomamos en cuenta y frecuentemente es tan influyente como el clima para el desarrollo de ciertos tipos de vegetación: el suelo.

Suelo rojizo rico en hierro. Fuente: Wikipedia

El suelo es un ecosistema en sí mismo y dentro de él se desarrollan un sinfin de procesos químicos, físicos y biológicos que determinarán la capacidad agronómica y productiva de un terreno tanto como lo hacen las condiciones climáticas.

Uno de los factores químicos del suelo que es importante conocer y entender es el pH. El conocimiento de las implicaciones de las diferentes niveles de pH es vital no sólo para los profesionistas y técnicos agrícolas sino cualquiera que cultive sus propias plantas: pequeños agricultores, entusiastas de los huertos o incluso a ti, que te preguntas por qué tus hortensias azules dejaron de ser azules o por qué los girasoles nada más no crecen bien en tu jardín.

Las flores de las hortensias varían en color de acuerdo al pH del suelo en el que crecen. Fuente: Wikipedia

Los diferentes tipos de suelos en distintas regiones tienen distintos niveles de pH tanto por factores ambientales como por el origen del suelo. El manejo también importa: se modifica su composición original dependiendo del uso que se le dé, pudiéndose acidificar o alcalinizar, por ejemplo, por el uso de fertilizantes o por agua de riego alcalino. Esto puede alterar la calidad del suelo a lo largo del tiempo, para bien y para mal.

El riego por canales fomenta la acumulación de sales minerales en las capas superiores del suelo, alcalinizándolo. Aquí riego por canales en Armenia. Fuente: Wikipedia

Para esta contribución te daremos una lista de malezas comunes del centro de México (en el sentido de plantas que crecen en lugares perturbados por el ser humano), que te dirán el pH aproximado de tu suelo. Pero antes, hablemos un poco de cómo obtuvimos esta información.

A partir de una extensa base de datos de las malezas de las parcelas de cultivo del Valle de Puebla-Tlaxcala, obtenida de los estudios doctorales de la Dra. Heike Vibrans del Colegio de Postgraduados se determinaron las especies de malezas que restringen su presencia a solo una parte del espectro de pH o que pueden servir de advertencia temprana de algún cambio.

Spergula arvensis o cilantrillo, maleza europea indicadora de suelos ácidos. Fuente: Wikipedia

Esto se hizo sometiendo los registros de las especies comunes a análisis estadísticos para encontrar cuáles de ellas tienen una probabilidad alta de aparecer creciendo sobre un suelo con un pH determinado de encontrárseles de nuevo. A estas especies las denominaremos como bioindicadores.

Son cuatro nuestras categorías de malezas bioindicadoras: dos de ellas se refieren a especies que tienen preferencia marcada por un suelo ya sea ácido o alcalino pero que también crecen en lugares que se acercan a condiciones neutras, por lo que se pueden considerar indicadoras tempranas; en las otras dos categorías entran las especies que indican ya concretamente un suelo alcalino o un suelo ácido. (Libro en pdf: Biondicadores, Guardianes de nuestro futuro. Para el capítulo sobre malezas ir a la pag. 626)

Enseguida se enlistan las especies en cuestión. Puedes dar clic a los nombres científicos para redirigirte a la página de la especie en el sitio de Malezas de México (o SEINet para un par), donde encontrarás toda la información técnica sobre ellas así como fotografías que te permitirán reconocerlas.

Bioindicadoras de suelo ácido 
Spergula arvensis L. (cilantrillo)
Drymaria leptophylla (Cham. & Schltdl.) Fenzl ex Rohrb.

Bioindicadoras tempranas de suelo ácido 
Sabazia humilis (Kunth) Cass.
Dalea reclinata (Cav.) Willd.
Drymaria molluginea (Lag.) Didr.
Oxalis divergens Benth. & Lindl. (xocoyol)
Bromus carinatus Hook. & Arn.
Alchemilla procumbens Rose

Scleranthus annuus. Fuente: Wikipedia

Boindicadoras de suelo alcalino 
Chamaesyce stictospora (Englem.) Small
Proboscidea louisianica (P. Mill.) Tell. (toritos) 
Simsia lagascaeformis DC. (acahualillo tropical)
Chenopodium murale L. (quelite de puerco)
Tridax coronopifolia (Kunth) Hemsl.
Parthenium bipinnatifidum (Ort.) Rollins (confitillo)

Chenopodium murale o quelite de puerco. Fuente: Wikipedia

Boindicadoras tempranas de suelo alcalino 
Tagetes lunulata Ort. (flor de muerto)
Sanvitalia procumbens Lam. (ojo de gallo)
Malva parviflora L. (quesitos)
Melilotus indicus (L.) All. (meliloto amarillo)

Malva parviflora o quesitos. Fuente: Wikipedia

Esta información es muy útil porque nos arroja información valiosa sobre algunas de las características de un suelo sin necesidad de análisis más complicados y costosos. Además, se vuelve aún más importante si se sabe que alguna de estas especies está creciendo en un sitio donde no solía hacerlo, por lo tanto diciéndonos que el pH del suelo en cuestión está cambiando, probablemente producto de un mal manejo.

Así que la próxima vez que estés por arrancar una maleza indeseada de tu huerto de jitomates obsérvala antes. ¡Podría estar dándote información que te será muy útil!


Referencias y para leer más:

Albert, S. (2018). Vegetable crop soil pH tolerances. Harvest to Table Newsletter.
Boeckmann, C. (2017). Soil pH level for plants. Yankee Publishing. New Hampshire, EEUU. Bonells, J. E. (2017). Suelos ácidos, alcalinos y salinos. Jardines sin fronteras.
González Zuarth, C. A., A. Vallarino, J. C. PérezJiménez y A. M. Low Pfeng (eds.). (2014). Bioindicadores: guardianes de nuestro futuro ambiental. Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) - El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR). México, D.F. y Campeche.
Home & Garden Information Center. (2012). Cambiando el pH del suelo. Clemson - College of Agriculture Forestry and Life Sciences. South Carolina, EEUU.
Intagri S.C. (2018). Disponibilidad de nutrimentos y el pH del suelo. Intagri. Guanajuato, México.
Vibrans, H. (1998). Flora und Vegetation der Maisfelder im Raum Puebla-Tlaxcala, Mexiko: Dissertationes Botanicae, Vol. 287. Stuttgart, Berlin: J. Cramer in der Borntraeger Verlagsbuchhandlung
Vibrans, H. (2014). Las malezas como indicadoras ambientales. Cap. 30 en: González Zuarth, C. A., A. Vallarino, J. C. PérezJiménez y A. M. Low Pfeng (eds.). (2014). Bioindicadores: guardianes de nuestro futuro ambiental. Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) - El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR). México, D.F. y Campeche. pp. 625-652.
www.tecnicoagricola.es (2013). pH de un suelo.

lunes, 25 de febrero de 2019

Espinas, el bloqueador solar de los cactus

De Leopoldo Hurtado



¿Ven las fotos de arriba? ¿Creerían si les digo que ambos cactus son la misma especie? Sorprendente, ¿no? Esta variación en apariencias es un buen ejemplo de algo conocido como “plasticidad fenotípica adaptativa”, que es un rasgo que presentan los seres vivos en mayor o menor medida. En esta contribución hablaremos un poco de esta fascinante propiedad, enfocándonos en algunas especies de cactus y sus adaptaciones frente al sol. Para empezar, hablemos un poco de las plantas y su relación de amor y odio con el sol.

Todos sabemos de la importancia del sol para la vida en la Tierra. Esta necesidad es muy obvia sobre todo en plantas, después de todo es el factor indispensable para llevar  a cabo la fotosíntesis. Basta con observar una selva tropical en una foto para darse cuenta de la ardua competencia entre las distintas plantas por unos rayos de sol y comprender lo que el astro rey representa para la vegetación en la Tierra. Pero, ¿se puede tener demasiado sol?

Bosque nuboso en Ecuador. Fuente: Wikipedia

Existen regiones del planeta y del paisaje donde por variadas condiciones ambientales la radiación solar puede ser peligrosa para las plantas. El sol puede ser indispensable para los seres vivos pero en exceso puede ser lo contrario y puede convertirse en un enemigo, en un factor limitante para la existencia de vida. 

En plantas, demasiada radiación solar puede quemar y/o secarlas, por lo que muchas especies han desarrollado diversas y fascinantes adaptaciones para protegerse de una demasía de rayos solares. Ya sea desarrollando pelos o nuevas vías fotosintéticas, cubriéndose de sustancias para evitar la desecación... en fin, ¡las plantas han hecho de todo!

Myriopteris rufa Fée- pequeño helecho que crece en zonas áridas. Se puede apreciar la pubescencia o los "pelitos" que son adaptación a las condiciones ambientales de los sitios donde crece.

Ahora, desviémonos un poco y hablemos de las tan características espinas de los cactus. La mayoría de las especies de la familia Cactaceae las presentan, siendo casos como el del famoso peyote la excepción. Sin embargo, al ver las muy diversas espinas, “protección solar” no es la primera función que se nos viene a la mente al pensar en espinas. Protección contra depredadores, estructuras de condensación de agua en el aire, ¡incluso para moverse!, los usos de las espinas en los cactos son muy variados y la protección contra el sol también es uno.

Cylindopuntia fulgida o "cholla". Este singular cactus se reproduce, o más bien clona, cuando sus espinas se adhieren a los animales, o algún excursionista con mala suerte, y le traslada a un sitio nuevo en donde crecer. Fuente: Wikipedia

Espinas a modo de protección solar es una característica bien conocida entre los conocedores de esta increíble familia de plantas. Son muchas las especies cuyo distintivo son las espinas que junto con otros objetivos, cumplen con la función de protección contra exceso de rayos solares. Sin embargo, dentro de individuos de la misma especie se puede presentar variación en la longitud, color y grosor dependiendo de qué tanta radiación solar reciben. 

Enseguida se presentan algunos casos de individuos de la misma especie de cactus cuya apariencia varía mucho entre sí en gran medida por la cantidad de insolación que presenta su hábitat. La variación que estas plantas presentan se debe a la característica que mencionábamos al inicio de esta lectura, plasticidad fenotípica adaptativa. Este término se refiere a la capacidad que los seres vivos tienen para modificar su apariencia o manifestación física dependiendo de su interacción e influencias de las distintas variables ambientales.

Stenocactus ochoterenianus Tiegel creciendo bajo la sombra de unos pinos en la Sierra de los Cardos. Muchas de sus espinas son bastante delgadas y algunas otras presentan una bonita coloración rojiza.

Otro ejemplar de Stenocactus ochoterenianus Tiegel, en este caso creciendo en un sitio no muy protegido y expuesto al sol. Podemos darnos cuenta de cómo las espinas de este ejemplar son mucho más largas y gruesas que apenas se puede ver el cuerpo verde de la planta, además las espinas que en el otro individuo eran rojizas, aquí son blancas, ¿Quizás para reflejar una mayor magnitud de luz solar?

Esta hermosa biznaga se llama Mammillaria densispina (J.M. Coult.) Orcutt. Su nombre ya lo dice, Mammillaria de espinas densas, sin embargo es fácil apreciar que son bastante delgadas, casi parecen transparentes para este ejemplar creciendo en un sitio algo sombreado.

Aquí tenemos otro individuo de la misma especie de biznaga que acabamos de ver. En este caso las espinas son muy gruesas y prácticamente aparenta ser solo una pelota de espinas. Como en el ejemplo anterior, las espinas oscuras se vuelven mucho más claras.

Estas dos especies de cactus fueron observados en distintos sitios de la Sierra de los Cardos, localizada en el occidente del estado de Zacatecas, en porciones pertenecientes a los municipios de Jerez y Susticacán

Los individuos con espinas menos imponentes se encontraban creciendo en sitios más frescos y sombreados, ya sea porque era bosque o porque el paisaje ofrecía algún tipo de protección contra el sol. Por otro lado, los individuos con espinas grandes, largas y gruesas se localizaban bastante expuestos a las inclemencias del tiempo, incluida la radiación solar, como lo son las laderas rocosas tan características de esta sierra.

Son extraordinarias las distintas adaptaciones que los seres vivos presentamos para hacer frente a los achaques que pudieran presentar las condiciones naturales que encontramos en nuestro planeta. Si bien el sol puede ser un factor indispensable del por qué hay vida en la tierra, también puede ser nuestra perdición, ¡y no hay mejor grupo vegetal que nos lo deje tan en claro como lo son los cactus!

Algunas publicaciones científicas sobre plasticidad fenotípica y variación morfológica en cactus:

  • Variación ecomorfológica de Astrophytum myriostigma (Caryophylalles: Cactaceae) en una población de la sierra El Sarnoso, Durango, México (PDF)
  • Comparación morfológica entre poblaciones silvestres y manejadas de Opuntia atropes (Cactaceae) en Michoacán, México (Vínculo)
  • Variación anatómica y morfológica en especies y entre poblaciones de Opuntia en la porción sur del Desierto Chihuahuense (PDF)
  • Variación morfológica en Opuntia jaliscana (Cactaceae) (Vínculo)

Otros vínculos de interés:
En inglés, sobre las adaptaciones de las plantas frente al sol: Facing the sun: Plant adaptations

martes, 19 de febrero de 2019

Latencia y tamaño en semillas

La latencia (o dormancia, dormancy en inglés) es una característica de muchas semillas. Significa que las semillas mantienen un estado (casi) inactivo, y no germinan inmediatamente cuando maduran y encuentran agua; tienen que pasar por otras condiciones. A veces es nada mas tiempo, a veces son ciertas temperaturas (muy altas o muy bajas), a veces son ciertos tipos de luz, los cuales generalmente indican que la temporada favorable está por llegar. Para la agricultura esto no es una característica muy deseable - preferimos semillas que germinan inmediatamente después de la siembra.

Frijoles silvestres (Phaseolus vulgaris) - son frutos relativamente grandes, pero viven en ambientes estacionales; las formas silvestres generalmente tienen latencia.

Esta latencia no está distribuida en forma pareja. Especialmente, es ausente en mucha semillas de plantas de regiones tropical-húmedos. Hace poco, unos investigadores se dieron la tarea de explorar la distribución de la latencia en plantas con flor alrededor del mundo, tomando como modelo la familia Fabaceae, con un juego de datos de más de 200,000 observaciones. Aquí están los sitios de origen de las observaciones (y vean a México!):

Sitios de la base de datos con semillas latentes (café) y no-latentes (azul). A la izquierda la distribución del peso de las semillas en relación con la latitud.
El tamaño de la semillas es otro factor importante en la adaptación a diferentes ambientes. Semillas más grandes fortalecen la plántula, y sus reservas le permiten crecer más rápidamente. Pero, las semillas grandes también tienen desventajas - son más difíciles de dispersar, son muy caros en términos de energía y la planta necesariamente tiene que producir menos, y son más atractivas para depredadores. Entonces, las plantas están bajo una presión de selección fuerte para encontrar el mejor balance entre estos factores. Llama la atención que estas características - latencia y tamaño - a menudo se conservan en grupos emparentados (linajes).

La investigación encontró unos patrones interesante. Resulta que semillas sin latencia solo se pueden desarrollar en regiones con una temporada favorable larga, y/o en plantas que tienen semillas grandes. Lo opuesto también se encontró: la latencia es estable y dominante en linajes de regiones templadas o frías, o aquellas con temporadas muy cortas, y con semillas pequeñas. También examinaron los cambios hacía no-latencia en linajes - encontraron que sólo se dan en plantas con semillas grandes en climas con temporadas favorables largas. No se observan con semillas pequeñas.

Referencia:

Rubio de Casas, R., Willis, C.G., Pearse, W.D., Baskin, C.C., Baskin, J.M., Cavender-Bares, J., 2017. Global biogeography of seed dormancy is determined by seasonality and seed size: a case study in the legumes. New Phytologist 214, 1527–1536. https://doi.org/10.1111/nph.14498

jueves, 7 de febrero de 2019

El VII Congreso Mexicano de Ecología

Ya apartaron el 20-25 de octubre para el XXI Congreso Mexicano de Botánica en Aguascalientes, ¿verdad? Y luego está el Congreso de Agroecología en Mayo ... Pero, hay más eventos nacionales.

Del 29 de septiembre al 4 de octubre, se llevará a cabo el VII Congreso Mexicano de Ecología, en la ciudad de Juriquilla, Querétaro. Todavía no sale el segundo circular, pero hay que pensar en los planes.




martes, 23 de octubre de 2018

Visitantes florales en plantas arvenses mexicanas


Una milpa colorida; para ver más: Que bonito está la milpa
Recientemente, las noticias han estado llenos de malas noticias sobre el estado de la fauna polinizadora, principalmente insectos. Es muy importante reconocer a este grupo de animales (aunque en lo personal quizás no les caigan tan bien) como una parte importante de la naturaleza que nos rodea y que también nos da servicios importantes. En este contexto, quizas debemos valorar adecuadamente el papel de estas plantas silvestres en nuestro paisaje que mal-llamamos malezas.

La plática que presenté ayer en el XXII Congreso Latinoamericano de Botánica en Quito, fue sobre el tema. La primera autora, Valeria Hernández Villa, quien se graduó de su maestría el año pasado, observó visitantes a 10 especies de arvenses importantes, e indagó sobre la produccion de semillas con y sin presencia de animales con experimentos de embolsamiento. Encontramos que las especies, al parecer, se sortean por una combinación de altura y requerimiento de polinizadores.

Aquí les dejo el resumen.

Visitantes florales y sistemas de reproducción de plantas arvenses de maíz en el centro de México

Valeria Hernández-Villa, Heike Vibrans, Ebandro Uscanga-Mortera y Armando Aguirre-Jaimes

El cultivo del maíz en Mesoamérica posee una flora arvense muy diversa con una alta proporción de especies nativas. Muchas de estas especies tienen flores vistosas, que probablemente son polinizadas por animales, mientras que las arvenses del Viejo Mundo se autopolinizan o son polinizadas por el viento.

Para explorar la ecología de la reproducción de la flora arvense mesoamericana, se estudiaron los visitantes florales y sistemas de reproducción de plantas arvenses en el cultivo del maíz en dos sitios del municipio de Texcoco, México. En cinco arvenses comunes y nativas se determinó su sistema de reproducción (autógamo obligado o facultativo/alógamo obligado) con embolsamiento/polinización abierta, tipos de visitantes florales, y altura promedio de la planta. Los resultados se analizaron con ANDEVAS y pruebas de Tukey.

Se encontraron tres especies preferentemente alógamas que eran de porte alto, dos autógamas obligadas de porte bajo, y cinco autógamas facultativas, de porte medio. Solo 8 de las 10 especies (las altas y las medianas) recibieron visitas. Estas visitas fueron de diferentes grupos taxonómicos de insectos, indicando que estas arvenses son generalistas; sin embargo, cada especie tenía su propio grupo de visitantes.

Hubo una relación marcada y altamente significativa entre el número de visitas y la altura: a mayor altura había un mayor número de visitas. También hubo una diferencia entre los dos sitios: en el sitio más rural había más visitantes y más especies obligadamente alógamas que en el sitio con mayor cercanía a centros urbanos (campos experimentales de una institución de investigación agrícola).

Se encontró un número relativamente alto de especies obligadamente alógamas, comparado con otras floras arvenses, y parece que existe una relación muy cercana entre accesibilidad (altura) y el número de visitas.

Problemas de tráfico sobre un acahualillo, Simsia amplexicaulis

lunes, 30 de octubre de 2017

Polinizadores en crisis

Dahlia con mariposa, haciendo juego.
La semana pasada un artículo científico dió la vuelta al mundo: un estudio cuidadoso que mostró que la biomasa de insectos voladores había bajado en promedio un 75% en los últimos 27 años.

Ya se sabe desde hace tiempo que el número de insectos - y con esto los principales polinizadores de plantas - está en declive, pero es un fenómeno que es relativamente dificil de comprobar bien. La mayoría de los estudios son sobre algún grupo de ellos, o sobre áreas muy pequeñas. Muchos tenemos observaciones anecdóticas, como por ejemplo que hay menos insectos pegados en los parabrisas de los coches después de viajes largos, que ya no están las nubes de polillas y otros insectos que se daban cita abajo del alumbrado público.

Este trabajo destaca porque se basa en datos que se están colectando desde 1989 en forma estandarizada (tanto de las trampas como de las observaciones), por parte de una asociación entomófila (o sea, es un buen ejemplo de ciencia ciudadana). El otro aspecto muy resaltado es que los datos se colectaron en áreas naturales protegidas, y más o menos bien manejadas (en Alemania). O sea, si pasa allí, ¿cómo será el estado del resto del paisaje? Los datos se basan en 63 sitios de diversos tipos de vegetación en dos estados federales de aquel país y 96 años/sitio de observaciones. No se muestrearon todos los sitios todos los años, pero sí existe una buena serie.

Esta ilustración muestran el contexto del trampeo y las trampas.

En el mismo artículo se relacionan los datos con toda una serie de variables, como cercanía de superficies arable, clima, cambios en la cobertura vegetal o contenido de nitrógeno del suelo. Varios de estos factores influyen, pero, el factor más importante resultó desconocido.

Los resultados indican que las pérdidas eran más fuertes en la temporada principal - medio verano - que en los extremos. Además, los declives eran similares en diferentes sitios de muestreo. Los datos indican una disminución de 5-6 % por años, que es mucho.

Esta gráfica resume los resultados. Arriba se observan los promedios y varianzas por año, y abajo las mediciones de cada punto de observación durante la estación (de abril a noviembre). Los datos azules son los más antiguos, y los amarillos los recientes. Favor de notar que la escala del eje Y es logarítmica.

Mucha gente quizás dirá - ¡que bien! A mi me chocan los insectos. (Aunque generalmente no incluyen las mariposas en estos sentimientos - que son de los primeros que sufren).

Pero, si no los tienes, no tienes flores bonitas (más o menos 3/4 de todas las especies de plantas con flor dependen de animales polinizadores), aves insectívoras, almendras o manzanas, y muchos más - o sea, son partes muy importantes de redes; si se quitan, colapsan muchas otras partes de estas relaciones de interdependencia. Insectos también son importantes en el ciclo de la vida como descompositores y fuentes de proteinas.

Entonces, vayan pensando cómo podemos abarcar mejor este fenómeno desde el punto de vista científico. Pero, todavía más importante, debemos pensar qué podemos hacer para revertir esta tendencia sumamente preocupante. ¿Quizas empezando con no considerar un cesped limpio como lo máximo en los jardines? ¿O tomando en cuenta los efectos de nuestros trabajos agrícolas?

Paraiso para polinizadores

La referencia:

Hallmann, C. A., M. Sorg, E. Jongejans, H. Siepel, N. Hofland, H. Schwan, W. Stenmans, A. Müller, H. Sumser, T. Hörren, D. Goulson y H. de Kroon (2017). More than 75 percent decline over 27 years in total flying insect biomass in protected areas. PLoS ONE12(10): e0185809. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0185809

martes, 26 de septiembre de 2017

Un manual para inventarios de biodiversidad

Hace algunos años, los colegas colombianos sacaron un "Manual de métodos para el desarrollo de inventarios de biodiversidad" y me acabo de enterar que se encuentra disponible en la red. Creo que es muy útil para todos l@s que trabajamos en el campo.

Toca primero una serie de temas generales - niveles de organización, cómo planear, como describir paisajes - y luego tiene capítulos sobre grupos de organismos en particular: plantas, aves e insectos. El libro termina con un capítulo sobre el análisis de datos.

El estilo es muy didáctico, con numerosas ilustraciones, ejemplos de formatos, etc. Claro, un capítulo de 30 páginas sobre plantas no puede sustituir un libro sobre ecología vegetal y la clasificación de comunidades. Pero, sí ayuda bastante y describe los métodos más comunes en ambientes tropicales.

Así que lo recomiendo. Abajo pueden ver la tabla del contenido, y algunos ejemplos de páginas.

Villareal, H., M. Álvarez, S. Córdoba, F. Escobar, G. Fagua, F. Gast, H. Mendoza, M. Ospina, A. M. Umaña, 2004. Manual de métodos para el desarrollo de inventarios de biodiversidad. Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt. Bogotá, Colombia.

Tabla de contenido 1

Tabla de contenido 2

Aquí se explican las coordenadas geográficas.

En esta página se describe el método de Gentry para el muestreo de plantas leñosas.

martes, 12 de septiembre de 2017

Qué me conviene: ¿dormir o apurarme? Sobre la dormancia en semillas

Semillas son plantas en miniatura - tienen una raicita, un tallito y unas hojitas (los cotiledones); estas conforman el embrión. Además traen su itacate (el endospermo, en la mayoría de los casos). Pero, están encerrados en una pared bastante dura y fuerte (la testa).

Esta pared tiene varias funciones. Primero protege a las partes vulnerables físicamente, mientras anda la semilla en el peligroso camino de la planta madre al su lugar de depósito. Protege contra el sol, controla la entrada y salida de agua y gases. Luego, puede tener estructuras que ayudan en la dispersión, como el paracaídas del diente de león, o las barbas de los cadillos. Y finalmente, juega un papel importante en decidir cuándo es el momento apropiado para abrirse y dejar crecer la plantita que lleva adentro - la germinación.

Una plántula de chícharo - en este caso, son los cotiledones que proveen el alimento al brote y a las primeras raices.

Existen semillas que germinan casi de inmediato, a veces incluso sobre la planta madre. Pero, esto es un caso raro. La mayoría no germina hasta que haya las condiciones de temperatura y humedad que se le antojan (y que son diferentes de especie a especie). Estas semillas se llaman latentes.

Un subgrupo de los latentes son los que tienen dormancia: tienen mecanismos adicionales para evitar una germinación a destiempo. A veces tienen que pasar por frío, a veces por un fuego, a veces por el estómago de algún animal, a veces requieren ser expuestas a la luz, a veces tienen que esperar simplemente unos meses. Varía enormemente y hay un gran número de mecanismos fisiológicos que los controla.

Pero, ¿bajo cuales circunstancia le conviene a la semilla dormir primero, y cuándo no?

Se juntaron un gran número de datos de semillas de leguminosas. Relacionaron la existencia y el grado de la dormancia con el tamaño de las semillas, latitud y estacionalidad de las regiones.

Primero encontraron que hay una relación relativamente cercana entre el tamaño de las semillas y los días con condiciones para crecimiento:




Los puntos azules son las semillas que tienen dormancia, los lilas son intermedios y los rojizas no tienen dormancia. El eje Y (el vertical) representa el tamaño y el X (horizontal) el número de horas con temperaturas arriba de 5°C durante el año ("growing degree days" o suma térmica). Se observa claramente que las semillas en regiones con poco tiempo para desarrollarse son 1. pequeñas y 2. tienen más dormancia.

La siguiente gráfica combina un mapa con los lugares donde se hicieron observaciones, con la frecuencia de diferentes clases de peso de semillas (a la izquierda en naranja), la suma térmica que representa la estacionalidad (en verde), la frecuencia de heladas (en azúl) y un indicador de estacionalidad de la base de datos Worldclim (rosa mexicana).

Y sí, a más estacionalidad, más dormancia; en los trópicos y climas más templados y menos variables, semillas más grandes y con menos dormancia.




Ven que en México tenemos una concentración muy alta de semillas no dormantes?



La lección: cuando la vida es azarosa, más vale no invertir demasiado en un solo negocio, y tener una reserva.

La referencia:


Rubio de Casas, R., Willis, C.G., Pearse, W.D., Baskin, C.C., Baskin, J.M., Cavender-Bares, J., 2017. Global biogeography of seed dormancy is determined by seasonality and seed size: a case study in the legumes. New Phytologist 214, 1527–1536.
(está disponible en Researchgate)

viernes, 16 de junio de 2017

Abejas perfumándose con orquídeas


Vayan a ver un video de la BBC (narrado en inglés) que muestra como unas abejas verdes, muy bonitas y mexicanas juntan aceites aromáticos de orquídeas, para perfumarse. Si, para atraer a las del sexo opuesto ...

La página también cuenta cómo fue que se hizo el video, que fue nada fácil. Se filmó en la Sierra Gorda de Querétaro, con la ayuda de nuestro compañero, el fotógrafo Roberto Pedraza, y varios otros de México. La orquídea en cuestión es Stanhopea.

lunes, 8 de mayo de 2017

La filia del cornezuelo

De Elizabeth Montoya

Los indígenas llamaron huitzmamaxalli a esta leguminosa cuya relación con las hormigas del género Pseudomyrmex fue descrita por primera vez en el siglo XVII por el naturalista Francisco Hernández, quien destacaba que la planta vive asociada con hormigas agresivas que la defienden del exterior.

El cornezuelo (Acacia cornigera).
La interacción biológica entre los individuos de estas dos especies es de tipo mutualista, es decir, resulta en beneficios para ambas. En 1966 el biólogo Daniel H. Janzen publicó un estudio en el que resume los elementos que constituyen esta asociación: la planta proporciona refugio a las hormigas, quienes construyen sus nidos en el interior de las grandes y ahuecadas espinas de Acacia cornigera y al mismo tiempo protegen a la planta contra el ataque de herbívoros.

Las hormigas Pseudomyrmex ferruginea viven en las espinas de Acacia.

Las ramas de Acacia con hormigas presentan una menor proporción de insectos herbívoros (Adaptado de Janzen, 1966).

Otro servicio que las hormigas dan al cornezuelo es la poda constante de la vegetación circundante, eliminando así la competencia para la planta, lo cual se refleja en un mayor crecimiento y supervivencia de la planta.

Las plantas de Acacia con hormigas crecieron más rápido (Adaptado de Janzen, 1966).
El porcentaje de supervivencia es mayor en las plantas con hormigas (Adaptado de Janzen, 1966). 

En 2009 Willmer y colaboradores explican que la planta permite el contacto con ciertos insectos polinizadores (específicamente abejas) controlando selectivamente el ataque de las hormigas y esto lo logra mediante la secreción de ciertas sustancias químicas en las flores que tienen una doble función específica:
          1) repele a las hormigas
          2) atrae a las abejas


Inflorescencias del cornezuelo.
Una vez que las flores fueron polinizadas, la Acacia cesa la producción de esta sustancia repelente/atrayente y las hormigas continúan defendiendo a la planta. Y mientras dura la temporada de polinización, para que las hormigas no pasen hambre Acacia produce un extra de néctar en forma de glóbulos ricos en glucógeno (lípidos y proteínas) que se encuentra disponible en otra parte de la planta, lejos de las inaccesibles flores. Este alimento se conoce como Cuerpos de Belt y son secretados en el ápice de los foliolos.

 
A este tipo de organismos que establecen alguna relación con hormigas se les conoce como mirmecófilas y el significado literal de mirmecofilia es afinidad (o amor) por las hormigas, este término se refiere a una amplia gama de tipos de interacciones planta-hormiga, aunque tradicionalmente se asocia más con interacciones defensivas de la planta por parte de las hormigas.


Acacia cornigera.
¿Dónde hay plantas mirmecófilas?

Un análisis de Ek del Val y Rodolfo Dirzo en 2004 resalta que la distribución de mirmecófilas se concentra en la región ecuatorial. Los autores sugieren que dicha distribución se relaciona con cambios abruptos en la temperatura (a lo largo del día y también a lo largo del año) en las regiones templadas, en las cuales las plantas no podrían proveer alimento de manera permanente a las hormigas y por lo tanto no podría gozar de una defensa constante en el tiempo. Así mismo, este fenómeno es más común en el Nuevo Mundo, donde se encuentra el 53% del total de especies mirmecófila. Una curiosidad es el hecho de que el género de plantas al que pertenece el cornezuelo, Acacia, en Australia no presenta asociaciones con hormigas.
Zonas tropicales en el mundo, se señala el número de especies mirmecófitas por continente (del Val y Dirzo, 2004).
 
Aquí dejo una publicación en National Geographic y un vídeo que se encuentra en Youtube con un poquito más de información sobre esta interesante relación:



Referencias:
del Val, E. y  Dirzo, R. 2004. Mirmecofilia: las plantas con ejército propio. Interciencia 29(12): 673-679.
Janzen, D. H. 1966. Coevolution of mutualism between ants and Acacias in Central America. Evolution 20(3): 249-275.
Willmer, P., Nuttman, C., Raine, N., Stone, G., Pattrick, J., Henson, K., Stillman, P., Potts, S. y Knudsen, J. 2009. Floral volatiles controlling ant behaviour. Functional Ecology 23(5): 888-900.