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lunes, 15 de abril de 2024

¿Te gustan las plantas? ¡Vamos a colectar!

De Verónica Rodríguez Tellez

En el mundo de las ciencias biológicas es necesaria la recolección y conservación de ejemplares físicos de organismos (animales, plantas, hongos, algas y bacterias) para estudiarlas posteriormente. A esto se le denomina colecta y cada reino biológico tiene sus métodos particulares para llevar a cabo dicha acción. Hoy nos vamos a enfocar en plantas.

Los cinco reinos biológicos (Fuente: Flickr, CC BY 2.0)

PERO ANTES, ¿Por qué es importante la colecta de ejemplares para colecciones?, según la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) esta actividad es importante ya que sirve como un acervo de material biologico para investigación cientifica, influye en la enseñanza y la documentación de conocimiento. Es la base para obras que enlistan y describen a especies y apoya a investigadores y practicantes en el manejo de especies. Con esta información también se puede modelar la distribución geográfica de las especies y así elaborar mapas de distribución y averiguar rutas de dispersión.

Para las plantas es deseable obtener un permiso que avale nuestras actividades. Hay varias modalidades que se pueden encontrar en la página de Trámites del la SEMARNAT relacionadas con la vida silvestre. Los más relevantes son: SEMARNAT-08-049-A - Licencia de colecta científica o con propósitos de enseñanza. Modalidad A. Por línea de investigación; SEMARNAT-08-049-B - Licencia de colecta científica o con propósitos de enseñanza, en materia de vida silvestre. Modalidad B. Por proyecto
SEMARNAT-08-049-C - Licencia de colecta científica o con propósitos de enseñanza, en materia de vida silvestre. Modalidad C. Con propósitos de enseñanza. 
 
Estos permisos se pueden tramitar en las oficinas que se encuentran en el Espacio de Contacto Ciudadano (ECC) de la Dirección General de Vida Silvestre (DGVS) en la Ciudad de México (en Viveros) y solo puede hacerse en ventanillas, aunque se puede obtener asesoría vía telefónica. También hay Espacios de Contacto Ciudadano (ECC) que se encuentran distribuidos en las 31 delegaciones estatales y en la Ciudad de México. 


Ejemplo de cómo sería la atención (Fuente: Flickr, CC BY 2.0)

Luego de obtener nuestro permiso o aviso debemos tener conocimiento de cómo es la zona en donde trabajaremos, o tener un guía que pueda apoyarnos. Lo ideal (si es que sabemos poco o nada de la zona) es contactar a una persona local que pueda apoyarnos, así se reducen riesgos.

Sí no conocemos la zona podemos investigar e informarnos acerca de lugares públicos cercanos (hospitales, tiendas o mercados) que nos sirvan como guía o referencia para la movilidad.

El material que necesitamos es el siguiente: 
  • Prensa de madera (30x45 cm)
  • Periódico (puede ser de cualquier periódico, pero La Prensa o La Jornada tienen el mejor tamaño)
  • Dos lazos o cinturones de algodón para el amarre
  • Cartón corrugado (con las perforaciones paralelas al lado corto y un poco más pequeño que la prensa)
  • Marcadores indelebles del color de preferencia (sirven marcadores, plumas Bic o lápices)
Periódico La Prensa

Prensa botánica

Plumones indelebles

Lazos de algodón


Cartón corrugado

Ahora la parte más importante: ¡Ir por nuestras plantas!
 
Dependiendo de nuestras necesidades (o tiempo) vamos a definir nuestro muestreo. Para colecta científica, se requieren: 
  • Las plantas que tengan flores
  • Las plantas que tengan frutos 
Bidens pilosa (Fuente: H. Vibrans, Malezas de México)
 
  ¿Por qué no recolectar plantas sin estas estructuras? Las plantas que no presenten estás estructuras difícilmente podrán identificarse, a menos que las conozcamos muy bien pero si somos principiantes es preferible no desafiar a la suerte. 

Luego, tendremos que definir en que zonas o hábitats vamos a recolectar. Por ejemplo, si estamos en un camellón solo vamos a colectar en el camellón que abarque una calle o si estamos en una avenida grande podríamos recolectar en ambas aceras pero que abarquen una zona.

En el caso de zonas rurales o monte es distinto. A menudo se evitan las zonas que delimitan al lugar (también conocidas como zonas de amortiguamiento) porque tienen interacción con el exterior y a nosotros posiblemente solo nos interesa el interior.

Obviamente esto se va a modificar dependiendo del porqué de la recolecta.

Para recolectar plantas es importantísimo escoger los mejores ejemplares. ¿A que me refiero? A aquellas plantas que no estén enfermas y bien desarrolladas (las que tengan estructuras reproductoras), como lo mencioné antes. Hay que arrancarlas (si son pequeñas, para incluir las estructuras subterráneas como raíces o cebollitas), cortarlas (si no es posible arrancarlas) o colectar estructuras representativas (si son plantas grandes). Generalmente, las guardamos en bolsas de plástico hasta que tengamos oportunidad para prensarlas.


Compañera colectando ejemplares

Compañero con ejemplares de recolecta

Los repeticiones (o no) en el mismo lugar deben de ser escogidas dependiendo de los intereses de cada uno. En mi caso para mi tema de tesis de maestría voy a hacer repeticiones por cada estación del año para ver el cambio de la vegetación con el paso de estás. A eso me refiero a que depende de los intereses personales y la asesoría que nos pueda brindar un experto.

Si la recolecta es para fines taxonómicos o florísticos es necesario que se colecten duplicados. Es decir, no solo llevaramos un ejemplar. Al momento de manipular la planta para su identificación muchas veces podemos dañarla, entonces está planta ya no podrá ser montada. A veces enviamos un ejemplar a un especialista para identificación. Y generalmente queremos dejar ejemplares a un o varios herbarios regionales y en un o varios nacionales. Un buen número de duplicados es cinco (claro, sin acabar con la población - generalmente no se debe llevar más que el 20% de una).

Después de recolectar se separan los organismos por morfotipo, es decir, se acomodan las plantas en grupos de acuerdo con sus características. En un grupo Asteraceae, en otro Fabaceae, en otro Poaceae y asi hasta que todas estén en un montón.

Pero esto (en mi experiencia en la taxonomía) lo llevábamos a cabo por localidad. Recorríamos la localidad colectando el material vegetal, al terminar el recorrido juntábamos el material DE SOLO ESA LOCALIDAD y era cuando lo separábamos, identificábamos (si era posible) y posteriormente hacíamos las anotaciones sobre el lugar, hábitat y características en las libretas de campo.

Compañeros acomodando el material recolectado y escribiendo una breve descripción de las plantas

Luego se van prensando y una persona anotará las características muy representativas y aquellas que se pueden perder o a simple vista no son notorias (aroma, color de las flores o si alguna parte de la planta tiene mucha agua) del individuo y si se conoce la familia o incluso el nombre científico también se anotarán. 


Ejemplo de libreta de campo con los nombres científicos de las plantas recolectadas

Ejemplo de libreta de campo con el número correspondiente y descripción de la planta recolectada 

Separación del material recolectado por morfotipo

Cuando prensa, se debe marcar el periódico de acuerdo con el número de la descripción que se hace en la libreta de campo con el marcador permanente. 

Uso de claves para la identificación en campo de plantas recolectadas.

Acomodamos cada una de las plantas en los periódicos con un cartón arrugada - o sea, planta en periódico-cartón-planta-cartón. Si colectamos muchas plantas y esto no es práctico, entonces se pueden juntar varias plantas entre un cartón, pero a la hora de secarlas hay que separarlas.
 
Cuando tengamos a todos las muestras en periódico podemos cerrar nuestra prensa, asegurando que este bien apretada para que nuestras plantas queden bonitas.

Cierre de la prensa botánica con los ejemplares colectados. Las correas están mal puestas en la imagen: la prensa debería estar volteada para que las cuerdas atraviesen los travesaños longitudinales, para no maltratar la prensa. 

Para finalizar, la prensa (ya cada planta con su cartón) se colocará en un lugar seco y con bastante calor por 10 días o hasta asegurarnos de que este bien secas nuestras plantas. Puede ser detrás de nuestro refrigerador o en nuestra azotea, pero teniendo bastante cuidado con las lluvias.

Pero de manera profesional se puede utilizar secadora, este tipo de herramientas las hay en los herbarios, como por ejemplo el CHAPA. En 2 a 3 días la mayoría de nuestras plantas pueden quedar completamente secas y en buen estado para ser manipuladas.

Cuando estén secas se podrán identificar y montar (si así lo deseamos) pero ese es tema para otro blog. La mayoría de los herbarios prefieren recibir los ejemplares sin montar, ya que tienen su propia técnica de montaje, así que hay que informarse previamente. Por el momento les comparto una imagen de cómo son ejemplares de herbario. :D

Ejemplares ya montados y listos para agregarse a la colección pertinente.


Otro temas interesantes: 

Bibliografía.

lunes, 18 de febrero de 2019

¿Hay cactus en El Salvador?

De Gabriel Cerén López 

Comunidad de Opuntia guatemalensis en  las cercanias de la playa en La Unión
Seguramente cuando escúchas la palabra cactus, los lugares que se vienen al recuerdo son México y Brasil, dos grandes centros de diversificación de la familia botánica Cactaceae, la cual es endémica del continente Americano.

Pero cuando hablaba del proyecto de Diversidad de cactus en El Salvador, la mayoria de personas siempre me preguntaban: ¿Hay cactus en El Salvador?, ¿no creo que existan muchas especies?

Precisamente estas interrogantes y dudas son las que nos motivaron para hacer un convenio entre el Museo de Historia Natural de El Salvador y el Jardín Botánico del Instituto de Biología de la UNAM, que nos llevó a una aventura de dos años de investigación entre el 2012 al 2014.

Sitios de recolecta de cactus en El Salvador
Revisiones bibliográficas y de herbarios locales e internacionales donde se habían depositado muestras, nos llevó a tener la idea de las especies registradas así como también dirigir los esfuerzos de recolecta e investigación.

Especies registradas de cactus para El Salvador
Iniciamos visitando Areas Naturales Protegidas y áreas privadas en búsqueda de poblaciones que nos ayudaran a documentar la mayor cantidad de especies en el país.

Recolecta de cactus en Complejo Taquillo, Jicalapa, La Libertad
Recolecta de muestras en San Gerónimo, La Unión
Algunas de las especies encontradas están:

Nombre común: saite. Nombre Científico: Acanthocereus tetragonus (L.) Hummelinck
Nombre común: cola de mono. Nombre científico: Acanthocereus hirschtianus (K. Schum.) Lodé
Nombre cientifico: Disocactus aurantiacus (Kimnach) Barthlott
Nombre científico: Disocactus speciosus subsp. cinnabarinus (Eichlam ex Weing.) Ralf Bauer
Uno de los hallazgos de este estudio fué el registro del género Mammillaria, el cual no se tenia conocimiento de su presencia en territorio salvadoreño.

Nombre científico: Mammillaria columbiana subsp. yucatanensis (Britton & Rose) D.R. Hunt
Nombre científico: Mammillaria voburnensis Scheer subsp. voburnensis
Nombre común: órgano. Nombre científico: Marshallocereus aragonii (F.A.C. Weber) Backeb.
Nombre común: tuna. Nombre científico: Opuntia lutea (Rose) D.R. Hunt

Nombre común: matial, tirabuzón. Nombre científico: Pereskia lychnidiflora DC.
Nombre común: viejito. Nombre científico: Pilosocereus leucocephalus (Poselg.) Byles & G.D. Rowley
Nombre científico: Selenicereus glaber (Eichlam) S. Arias & N. Korotkova
Uno de los grandes aciertos de este esfuerzo de investigación fué la publicación de una nueva especie.

Nombre científico: Disocactus salvadorensis Cerén, J. Menjívar & S. Arias
Actualmente se esta trabajando la segunda especie nueva, la cual esperamos que pronto sea publicada y otra más que esta en estudio. Esto nos demuestra la importancia de impulsar estudios sistemáticos de las familias botánicas presentes en El Salvador. Este proyecto terminó en la publicación del libro Diversidad de cactus en El Salvador, si lo quieres leer y revisar te invito a que lo bajes.


Referencia

Cerén López, J.G., Arias Montes, S. y Menjívar Cruz, J.E. 2015. Diversidad de cactus de El Salvador. Museo de Historia Natural, San Salvador, El Salvador.

Para leer más:


jueves, 25 de octubre de 2018

Guias para plantas de Ecuador


La sección "Recursos" de la página web del XXII Congreso Latinoamericano de Botánica contiene varios enlaces a documentos útiles para botánicos.

Por ejemplo, incluye una sinopsis de los datos de los diferentes herbarios de aquel país. Y ya se pueden bajar las memorias del congreso (pero cuidado - ¡son casi 700 páginas y más de 100 megas!).

En esta sección, acabo de descubrir un pequeño trabajo muy bonito (y que debemos tomar como ejemplo para otros países), obra de Carmen Ulloa. Es una presentación que ofrece una gran cantidad de enlaces a diferentes guías y manuales, útiles para botánicos.

Vayan a explorarlo. Aquí va la portada y dos de las páginas como ejemplo:




miércoles, 24 de octubre de 2018

Manuales de malezas para Ecuador

En el actual XII Congreso Latinoamericano de Botánica se presentó un nuevo manual de malezas para los cultivos más importantes de Ecuador, el país anfitrión. Cubre a 93 especies; la mayoría también las conocemos en México.


Aquí como ejemplo, el tratamiento de Cenchrus echinatus, el codillo:



Indagando un poco más, encontré todavía otro manual, ahora de las malezas e invasoras de las Islas Galápagos. Cubre a 31 especies.


Y como ejemplo, una especie que también nos da muchos problemas en México, Bryophyllum pinnatum (= Kalanchoe pinnata):


Ambas publicaciones están orientadas principalmente al combate, pero, claro, también sirven para la identificación.


Referencias

Fundación Charles Darwin y Servicio Parque Nacional Galápagos (2006). Manual de Identificación y Manejo de Malezas. Fundación Charles Darwin, Quito.

Santillán, M. (2017). Manual de malezas presentes en cultivos de importancia económica del Ecuador. Agrocalidad. Quito, Ecuador. (tarda, es un archivo grande)

martes, 13 de marzo de 2018

Las plantas acuáticas mexicanas

Hace poco salió la buena noticia que se publicó la segunda parte de una flora de las plantas acuáticas que hay en México. Mientras el primero tomo, sobre monocotiledoneas, solo hay impreso hasta ahora (ojalá que pronto también en formato electrónico), este nuevo tomo, que es el primero que abarca las dicotiledoneas, está solo en pdf. Lo pueden bajar aquí.

Es una flora científica, principalmente con texto y dirigido a botánicos, no tanto al público en general. Contiene descripciones de los géneros, claves (que también sirven para descripción) y para cada especie un apartado sobre hábitat, distribución y otras observaciones. Se citan algunos ejemplares de herbario.

El tomo de más de 300 páginas abarca 213 especies de las siguientes familias: Apiaceae, Brassicaceae, Cabombaceae, Callitrichaceae, Campanulaceae, Caryophyllaceae, Ceratophyllaceae, Convolvulaceae, Crassulaceae, Droseraceae, Elatinaceae, Euphorbiaceae, Gentianaceae, Haloragaceae, Lentibulariaceae, Menyanthaceae, Nelumbonaceae, Nymphaeaceae, Onagraceae, Phyllantaceae, Plantaginaceae, Podostemaceae, Polygonaceae, Portulacaceae, Rubiaceae, Saururaceae, Scrophulariaceae, Solanaceae, Sphenocleaceae y Verbenaceae.

No tiene tantas ilustraciones como algunas personas quizas quiseran, pero teniendo clave, uno debe llegar a la especie. Aquí les pongo, como ejemplo, el tratamiento del género Rorippa.




Referencia:

Lot, A., ed. (2017) Plantas acuáticas mexicanas. Una contribución a la Flora de México. Volumen II, Dicotiledóneas, Parte 1. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Biología. Ciudad de México, México.

Para leer más:
Dos nuevos libros sobre plantas acuáticas

martes, 9 de enero de 2018

Las plantas invasoras en los trópicos del Viejo Mundo: unas guías ilustradas

El CABI sacó unas guias muy bien ilustradas sobre las plantas invasoras del sureste de Asia (55 especies), una región de Kenia que es especialmente interesante para la conservación para la megafauna (45 especies), y para África oriental en general (200 especies). La institución generalmente vende sus productos, pero en este caso son de libre acceso. Fueron editados por Arne Witt, un especialista destacado de la región.

Los libros contienen además una introducción muy útil sobre plantas invasoras, malezas (y las diferencias entre estos dos), así como su manejo - mecánico, químico y biológico.

Se puede tener algunas críticas - por ejemplo, a mí me gusta mucho mejor la definición ecológica de malezas que la utilitaria, hago más énfasis en los lados positivos de las plantas en paisajes modificados, y ciertamente pienso que Eichhornia crassipes es exótico para México, no nativo como se dice en el libro sobre el sureste de Asia. Pero esto son detalles menores, y son sumamente útiles estos libros, sobre todo por sus ilustraciones.


Witt, A. (Ed.), 2017a. Guide to the naturalized and invasive plants of Laikipia. CABI, Wallingford. https://doi.org/10.1079/9781786392152.0000
Witt, A. (Ed.), 2017b. Guide to the naturalized and invasive plants of Southeast Asia. CABI, Wallingford. https://doi.org/10.1079/9781786392107.0000
Witt, A., Luke, Q. (Eds.), 2017. Guide to the naturalized and invasive plants of Eastern Africa. CABI, Wallingford. https://doi.org/10.1079/9781786392145.0000



Como ejemplo de un tratamiento, se ilustra las páginas para
Parthenium hysterophorus, una maleza de origen mesoamericano,
que ahora se encuentra en los trópicos de todo el mundo.