lunes, 5 de enero de 2015

¿Cómo combatir al helecho pesma?

Pteridium, con un bosque tropical en el fondo

El helecho pesma, hembra u ocopetate, el Pteridium, se está convertiendo en un problema muy importante sobre todo en el sur de México.

Aquí pueden ver unas fotos que tomé hace tres años cerca de Camotlán, en la Sierra Norte de Oaxaca:

El pasmo cubre faldas enteras de cerros talados o en descanso ...

... pero también es un problema en los cultivos.
Esta planta antes se consideraba una especie, Pteridium aquilinum, con variedades, pero actualmente algunas de estas variedades se elevaron a especies. En el sur de México hay tres, Pteridium arachnoideum, P. caudatum y P. feei. Si las quieren identificar, la Flora Mesoamericana tiene una clave.

Es un helecho relativamente grande. Es molesto para el ser humano por su capacidad de vivir en sitios perturbados, su rápido crecimiento y su sistema de rizomas (tallos subterraneos que funcionan como raíces). Estos rizomas se extienden rápidamente, son muy densos e impiden el crecimiento de otras especies. La planta puede formar colonias grandes y longevas - hasta varios cientos de años. Deja una capa densa de hojas secas que no se descompone rápidamente. Además, parece que no solo impide el crecimiento de otras plantas físicamente, sino también a través de sustancias que limitan el crecimiento (alelopatía).

O sea, una vez que es dominante, es dificil que se establezca otra vegetación; incendios incluso le ayudan. Invade bosques talados, cultivos y potreros. También es venenoso para el ganado .Una invasión fuerte del helecho puede llevar al abandono de un terreno para fines productivos durante décadas.

Una población de Pteridium en lo que antes era un potrero

La manera más común de combatirlo es el chapeo o la aplicación de herbicidas, especialmente con glifosato, generalmente 2-3 veces al año. El problema con estos métodos es que generalmente no mata a los rizomas y estos rebrotan.  Lo más importante es promover la repoblación con otras especies, para que produzcan sombra y poco a poco ganen espacio a esta planta. En un estudio interesante, colegas del Ecosur comprobaron que un método usado por los Lacandones es exitoso. Consiste en esparcir en las colonias del helecho las semillas del árbol Balsa (Ochroma pyramidale), que es de rápido crecimiento y, al parecer, no muy afectado por la alelopatía. Pero, este árbol no es apto para todas las regiones, y además a veces la meta no es reforestar, sino reestablecer pastizales u otros cultivos.

Una estudiante del Instituto de Ecología, Karla Aguilar Dorantes, dedicó parte del trabajo de su tesis de doctorado a probar otra idea. ¿Qué tal si cortamos el pasto no dos veces al año, cuando ya está grande y fuerte, sino más seguido? La idea era que los rizomas tengan que gastar energía para desarrollar nuevas hojas, pero que no lo recuperen, ya que las hojas se cortan antes de que sean funcionales. Basado en observaciones sobre el tiempo que requieren las láminas de las hojas para desarrollarse, en el experimento se cortaron las hojas cada dos meses cuando apenas se estaban abriendo. Además, queríamos saber si la sombra ayuda a detener el crecmiento.

El experimento se estableción cerca de Huatusco, Veracruz, en un potrero invadido. La foto muestra fue uno de los tratamientos combinados de corte con sombra.

Y que se encontró? Efectivamente, el corte selectivo frecuente debilita la población con relativa rapidez. En menos de un año, con siete cortes, la cobertura se redujo a menos del 1 %. La sombra sí disminuye un poco el crecimiento en ausencia de cortes (aunque no fue significativo estadísticamente), pero no hizo mucha diferencia con cortes. También se hizo una comparación económica de las diferentes formas de control y se mostró que era eficiente, si bien con el costo cargado hacía el primer año.


La gráfica superior muestra el desarrollo de la cobertura, la de en medio el número de hojas y la de abajo la longitud máxima de las hojas. El cuadrado abierto es el control (sin tratamiento), el cuadrado negro es un tratamiento con solo sombra, el círculo abierto es el tratamiento con los cortes cada dos meses y el círculo cerrado muestra el efecto de la combinación de cortes con sombra.


Aquí está Karla con su bichito.
Como regalito de Año Nuevo nos llegó la version ya definitiva del artículo: 

Aguilar-Dorantes, K., K. Mehltreter, H. Vibrans, M. Mata-Rosas y V. A. Esqueda-Esquivel, 2014. Repeated selective cutting controls neotropical bracken (Pteridium arachnoideum) and restores abandoned pastures. Invasive Plant Science and Management 7(4): 580-589.




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